Conociendo el café Rocío [ESP-ENG]







La semana pasada tocó repetir una de nuestras pequeñas tradiciones. Como casi todos los fines de semana, mi amiga Yessica y yo salimos a caminar sin un plan demasiado definido. La misión era la de siempre: recorrer algunas tiendas, mirar lo que hubiera de nuevo y, por supuesto, encontrar algún lugar agradable donde comer. Lo más complicado no era decidir qué nos apetecía, sino encontrar un sitio que aceptara transferencia, algo que últimamente se ha convertido en toda una tarea titánica.
Después de caminar un buen rato llegamos hasta el parque San José y, de repente, recordé que dentro del Centro Cultural Casa Iberoamericana había una cafetería llamada Café Rocío. Como el calor estaba realmente insoportable, ni pensar en un café caliente. Lo único que nos provocaba era algo bien frío para refrescarnos.
Pedimos dos frapuchinos y, para acompañarlos, unas croquetas. No había muchas opciones porque las compras mediante transferencia tenían un límite, así que tocó conformarnos con eso. Sin embargo, fue una de esas ocasiones en las que algo sencillo termina sorprendiendo muchísimo.
Lo primero que llamó mi atención fue el tamaño de la copa del frapuchino. Era enorme, mucho más de lo que esperaba, y estaba delicioso. Sin exagerar, creo que ha sido uno de los mejores frapuchinos que he probado. Tenía el equilibrio perfecto entre el café, el dulzor y la cremosidad, además de estar bien frío, justo lo que necesitábamos para combatir el calor de la tarde.
Las croquetas tampoco se quedaron atrás. Estaban bien doradas y crujientes por fuera, mientras que por dentro eran suaves y muy sabrosas. Una combinación perfecta para acompañar la bebida.
La única parte triste fue que nos quedamos con ganas de pedir algo más, pero no llevábamos dinero en efectivo y la transferencia no nos permitía seguir comprando. Tendrá que quedar pendiente para la próxima visita.
Además de la comida, el lugar me encantó. La cafetería está ubicada en un patio interior, un espacio muy acogedor, tranquilo y fresco, perfecto para sentarse a conversar un rato y escapar del bullicio de la ciudad.
Sin duda, Café Rocío se ganó un lugar en nuestra lista de sitios para regresar. A veces los mejores descubrimientos aparecen cuando simplemente sales a caminar, sin demasiadas expectativas, y terminas encontrando un rincón agradable donde disfrutar de una buena conversación y un delicioso frapuchino.
English Version
Last week, it was time to enjoy one of our little traditions again. Almost every week, my friend Yessica and I go out for a walk with no real plan. Our mission is always the same: browse a few stores, see what's new, and, of course, find a nice place to eat. The hardest part isn't deciding what we'd like to have, but finding a place that accepts bank transfers, which has become quite a challenge lately.
After walking for a while, we reached San José Park, and I suddenly remembered that there was a café called Café Rocío inside the Casa Iberoamericana Cultural Center. Since the heat was absolutely unbearable, there was no way we were having a hot coffee. All we wanted was something cold to cool us down.
We ordered two frappuccinos and a serving of croquettes to go with them. There weren't many options because purchases made by bank transfer had a spending limit, so that was all we could order. Even so, it turned out to be one of those simple moments that end up being surprisingly memorable.
The first thing that caught my attention was the size of the frappuccino. The glass was huge, much bigger than I expected, and it tasted amazing. Without exaggerating, I can honestly say it was one of the best frappuccinos I've ever had. It had the perfect balance of coffee, sweetness, and creaminess, and it was served ice cold, exactly what we needed on such a hot afternoon.
The croquettes were just as good. They were crispy on the outside, soft on the inside, and full of flavor. They paired perfectly with our drinks.
The only disappointing part was that we wanted to order more, but we didn't have any cash with us, and the transfer limit wouldn't allow us to buy anything else. We'll have to save that for our next visit.
Besides the food, I really loved the place. The café is located in an interior courtyard, making it a cozy, quiet, and refreshing spot to sit, chat, and take a break from the busy streets.
Café Rocío has definitely earned a place on our list of favorite spots to visit again. Sometimes the best discoveries happen when you simply go for a walk with no expectations and end up finding a lovely place to enjoy a great conversation and a delicious frappuccino.
Source

Que bueno que lo pasaron bien!
El tema transferencia es un gran problema para todos hoy por acá. Saludos
Terrible esta situación 😔 saludos 🤗
👍😉👋👋
Congratulations @im-yanizet! You have completed the following achievement on the Hive blockchain And have been rewarded with New badge(s)
Your next target is to reach 650 posts.
You can view your badges on your board and compare yourself to others in the Ranking
If you no longer want to receive notifications, reply to this comment with the word
STOPCheck out our last posts:
Molesta llegar a estos lugares y que no te dejen disfrutar por el dichoso tema de la transferencia, espero que algún día arreglen esta nueva traba del día a día, me encantó el lugar.
Algún día 😒🥲, aquí cada día menos opciones, me siento más que pobre al preguntar si aceptan, saludos 🤗
Seems a nice café with nice snacks ❤️